EJEMPLO. Tu equipo tiene objetivos trimestrales, pero ¿todos entienden para qué trabajan, cómo medir los avances y qué necesitan para conseguir resultados juntos?
1. DEFINIMOS OBJETIVOS Y NOS OLVIDAMOS DEL SEGUIMIENTO.Establecemos objetivos al inicio del trimestre y esperamos que las cosas sucedan. Las reuniones aparecen cuando hay problemas y, muchas veces, descubrimos demasiado tarde que necesitamos cambiar de rumbo.
2. CONECTAMOS PROPÓSITO, RESULTADOS Y RITUALES DE EQUIPO.
Definimos objetivos aspiracionales que dan sentido a lo que hacemos y resultados clave medibles que nos permiten comprobar si avanzamos. Reservamos espacios de seguimiento para revisar avances, detectar obstáculos y ajustar las acciones a tiempo. Así, los OKRs dejan de ser una lista de objetivos y se convierten en una herramienta para trabajar con más claridad, foco y cohesión.
Esto también es Employee Experience.
Cuando los OKRs se diseñan con propósito y se acompañan de rituales de equipo, ayudan a conectar el trabajo diario con un sentido compartido, implicar a las personas y conseguir mejores resultados juntos.
En nuestro taller vivencial «OKRs para la acción y el engagement», trabajamos buenas prácticas para diseñar objetivos, definir resultados clave y crear rituales de seguimiento que ayuden a tu equipo a ganar claridad, motivación y cohesión.
¿Quieres llevar este taller a tu empresa?Escríbeme a cafevirtual@veronicatraynor.com y te cuento cómo podemos trabajarlo con tu equipo.
Los equipos remotos también necesitan diseñar su forma de trabajar.
EJEMPLO. Trabajas con personas que están en distintas ciudades, países y culturas. Os comunicáis por videollamada, chat y e-mail, pero ¿habéis acordado