Ayer me encontré con un conocido lejano y me dijo: “la vez pasada te vi en tal lugar y me miraste pero no me reconociste”.

… es que francamente no esperaba encontrarlo (jamás de los jamases) en ese lugar y menos con traje, entonces quizás por eso no lo reconocí.

Y el susodicho me contestó – de una forma muy zen – “es que claramente uno no ve con los ojos”.

Entonces… cuando trabajamos en el mundo digital y medimos obsesiva y apasionadamente las cosas ¿qué es más valioso: analizar por dónde va el recorrido de los ojos o entender por dónde va el recorrido de las expectativas?

Sería interesante hacer tracking tanto de la vista como de la comprensión de los usuarios, para ver los vacíos y el abismo que hay entre ambas instancias… y analizar ese gap junto a la investigación de la forma que tienen los usuarios de resolver las mismas problemáticas en otras aplicaciones o sitios y fundamentalmente en su vida no-digital (detalle fundamental), para entender por dónde va el recorrido de sus expectativas.

(para mis amigos que idolatran fálicamente el eyetracking)

;)