En 2005, Jakob Nielsen publicó su artículo “Lower-Literacy Users” (Usuarios con baja alfabetización) donde analizó la forma de lectura de las personas de poca formación y observó que era radicalmente diferente a las personas con mayor instrucción:

  • Ellos sí revisan palabra por palabra cuidadosamente (como si araran el texto)
  • Pierden elementos de la página, porque reducen su campo visual.
  • Saltean textos que les requieren demasiada lectura, perdiendo así información importante.
  • Tienen dificultades para formular las búsquedas y eligen el primer resultado (que muchas veces no cubre sus necesidades).

¿Qué podemos hacer para mejorar su experiencia con nuestras interfases?

Según Nielsen, en consejo principal y más evidente es simplificar los textos, apuntando a un alumno de sexto grado en el Home y las páginas importantes, y en el resto de las secciones, redactar pensando en alumnos de octavo grado.

  • Priorizar la información: colocando la más importante arriba.
  • Evitar los textos en movimiento. El texto estático es más fácil de leer.
  • Organizar el diseño: Colocar el contenido más importante en una columna principal, así los usuarios no tienen que explorar la página para encontrar los elementos en una disposición bidimensional.
  • Simplificar la navegación colocando las opciones principales en un menú lineal para evitar que el usuario pierda información.
  • Optimizar las búsquedas: Haciendo tolerantes las escrituras incorrectas (usted quiso decir?).

¿En qué casos deberíamos tener esto en cuenta?

Principalmente en:

  • Sitios de salud.
  • Sitios gubernamentales.
  • Empresas de venta on-line.

Pero paradójicamente, se ha comprobado que la aplicación de estas guías para usuarios de baja formación, mejoran notablemente la experiencia de los usuarios más instruidos.

Fuente: Low-Literacy Users, Jakob Nielsen